La pasada semana se hizo público el Premio Pritzker de arquitectura 2017. Por segunda vez en la historia y después de Rafael Moneo, ha recaído en un estudio español. El Nobel de arquitectura, comúnmente conocido, premia la obra del estudio RCR (Ramón Vilalta, Carme Pigem y Rafael Aranda)
Tres aspectos claves destacan en su arquitectura: el lugar, la materia y el tiempo. En su arquitectura, paisaje y construcción se mezclan de una manera soberana.
De su extensa obra ejecutada he seleccionado uno de los proyectos que a mi parecer es una de sus obras más sutiles. En la carpa del Restaurante Les Cols, el espacio se desnuda para evocar los almuerzos al aire libre y las cenas con amigos. La construcción de un espacio neutro donde resaltan los sabores, los colores y las texturas.
El comedor del restaurante desnuda sus espacios para llegar a lo esencial y juega con el vacío y el espacio, con la tradición y la modernidad, con el interior y el exterior.
Unos altavoces camuflados en tubos de acero y una membrana plástica etfe (transparente, pero que protege del sol y la lluvia) simulan un emparrado de casa rural con encinas donde se bailará y brindará y se podrá percibir el paso de las estaciones.
El paisaje de La Garrotxa se cuela por techos transparentes, la piedra volcánica es el suelo que se pisa y tapiza los muros que acogen un espacio abierto. El sol se filtra por columnas de plástico como las cortinas abatibles que dan acceso a los mataderos o a las factorías, mesas y sillas de metacrilato dispuestas con platos, cubiertos y flores se ofrecen a los futuros comensales y unos árboles se yerguen como invitados esperando una fiesta.
El restaurante se encuentra situado en el municipio de Olot, en una comarca prepirenaica catalana perteneciente a la provincia de Gerona. Aquí te dejo más imágenes para tu deleite. Quizás puede ser la guinda culinaria en tus próximas vacaciones de Semana Santa.
Espero que te haya gustado tanto como a mí. Escribe tus comentarios en el blog.
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