Son muchos los motivos que pueden llevarte a plantear una reforma en tu vivienda o local. Desde actualizar unos interiores obsoletos a mejorar las instalaciones o reorganizar los espacios. Una buena reforma revalorizará un inmueble pero aún más importante, mejorará tu calidad de vida si la realizas en base a tus necesidades.
Sea cual sea tu caso, te recomiendo que sigas estos pasos antes de comenzar :
- Analiza el estado actual. Haz una lista de las cosas que funcionan y de las que no. Este es el momento en el que puedes ponerte exigente y valorar todo lo que te gustaría cambiar. Hazla concienzudamente y tenla cerca durante unos días, así podrás añadir todo lo que se te vaya ocurriendo. No hay mejor forma de dar un paso al frente que sentarse a meditar sobre lo que va bien y lo que va mal. Y ya que estás pensando en iniciar una reforma este es el mejor momento para hacerlo.
- Define tus necesidades y objetivos. Una vez definidas las problemáticas, es el momento de buscar soluciones. Establece un programa de necesidades y márcate unos objetivos a conseguir durante la reforma. Sé ambicioso, puedes serlo, quizás no lo veas aún pero un buen proyecto de arquitectura e interiorismo puede mejorar todas tus expectativas. Eso sí, prioriza. Ponlo en orden de importancia, eso te ayudará a valorar por donde empezar.
- Define un estilo. Ya que estamos inspirados con los cambios, aprovechamos y seguimos soñando. Utiliza todas las herramientas que tengas a tu alcance para hacerte una idea del resultado que te gustaría conseguir. Navega en pinterest, visita blogs de arquitectura y diseño, compra revistas de interiorismo o visita la casa de tu amigo diseñador. Recorta, dibuja y guarda en una carpeta todo aquello que deseas. Esto te ayudará a visualizar las posibilidades a conseguir con tu proyecto. Sé realista, busca soluciones que se acerquen a tus condiciones de partida. No es lo mismo un jardín de 1000 m2 que un patio de 20 m2 a la hora de crear una zona de descanso. Aún así yo te animo a lanzarte a la piscina, siempre hay tiempo de dar un paso atrás.
- Estima tu presupuesto. Llegamos al «momento realidad». No es fácil hacer una estimación sin haber elaborado un proyecto de antemano, ni siquiera para los que nos dedicamos a esto. Así que no entraremos ahí por el momento. Ahora lo importante es que tú definas el presupuesto, cuanto te puedes gastar, cuanto cuesta tu casa ideal. Lo que yo te voy a recomendar en este caso es que lo hagas de una sola vez, los apaños poco ayudan y a nadie le gusta tener a un obrero parcheando cada 3 meses. Los mejores resultados siempre vienen de un análisis completo del estado actual.
- Contrata a un arquitecto. Quizás esto debí haberlo puesto en primer lugar. Un arquitecto puede ayudarte en todo este proceso y darte soluciones y estimaciones de presupuesto mucho más ajustadas a tu caso. Pero también es verdad que cuanto más claras tengas las ideas, más rápido le será al arquitecto concretar tu proyecto. Si has llegado hasta aquí y aún no tienes claro porque deberías contratar a un arquitecto, lee este post: 7 razones para contratar a un arquitecto.
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